martes, 9 de junio de 2009

Rastro

(María Isabel Ortiz Mantilla) En graves problemas el Rastro Municipal de Puebla La semana pasada comentaba sobre cómo la administración municipal encabezada por Blanca Alcalá da prioridad y solapa a algunas empresas, o se “hacen de la vista gorda” con lo que respecta a las deficiencias en la prestación de servicios. En este caso particular hablaré sobre las condiciones en que se encuentra el Rastro Municipal. El viernes 5 de junio, precisamente el Día Mundial Medio Ambiente, fui a hacer una inspección ocular de los alrededores del Rastro Municipal, recorrí la parte posterior del mismo que es una barranca donde terminan todas las descargas, los desechos que surgen del mismo. Pero antes de compartir mi desagradable experiencia, voy a hacerles una breve cronología de hechos con respecto a este problema que lo hemos tratado en Cabildo, casi desde que iniciamos la administración municipal. El 10 de abril de 2008, a casi tres meses de haber iniciado el trienio de Blanca Alcalá, se firmó el dictamen que modifica el Titulo Concesión del rastro, a quien ahora se supone sería más eficiente y lograría el tan anhelado Rastro Tipo Inspección Federal (TIF), a la empresa Ingeniería y Tecnología de Oriente SA de CV. Dos meses después, en sesión ordinaria de Cabildo, para ser precisos el 26 de junio, los regidores de la fracción panista presentamos un dictamen mediante el cual se instruía al Síndico Municipal para que, en el momento de finalizar la entrega y posesión total del inmueble del rastro a favor de la empresa antes citada, se rindiera un informe al ayuntamiento para que se cuente el plazo de doce meses para el cumplimiento de la clausula octava del título de concesión. En la sesión ordinaria del 14 de agosto de 2008 se presentó el informe de los avances del proceso de conversión a rastro TIF, sin tener avances significativos, mucho menos en tecnificación o mejor servicio en infraestructura. En la sesión del 10 de diciembre de 2008 se presento nuevamente un punto de acuerdo por los regidores María del Carmen Lanzagorta Bonilla, María Beatriz Fuente Velasco, Jaime Cid Monjaraz y María Isabel Ortiz Mantilla, mediante el cual se instruía al Organismo Público Descentralizado, denominado Industrial de Abastos Puebla, para que por conducto del director del mismo se rindiera un informe del estado que guardan las descargas del Rastro Municipal y remitiera copia de la autorización de la Comisión Nacional de Agua (CNA). En la discusión del punto de acuerdo la regidora María Eugenia Mena fue instruida para tratar el tema en su comisión, con lo cual se aseguró que todo estaba en orden, siendo esto el último antecedente sobre el tema. Pero aquí no termina todo. Empecé mi recorrido en los alrededores del rastro, en la zona de la barranca (parte posterior del rastro) y encontramos un pequeño riachuelo caracterizado con un color entre café-rojo-naranja, bastante turbio y una gran cantidad de residuos en descomposición. Al fondo, pudimos observar una pequeña cascada de color negro y toda esta zona despedía, muchos metros antes de llegar a este lugar, un olor fétido y penetrante, insoportable en varios momentos. Subimos esta pequeña barranca, para encontrar en el otro lado, enormes hoyos de forma rectangular que miden aproximadamente 3 metros de profundidad por 4 de superficie. Estos hoyos, suponemos que tienen varios usos, pero principalmente es para llenarlos de las descargas del propio rastro, ya que los encontramos al aire libre, sin ninguna protección, llenos de sangre y con un color de la misma en descomposición. En el segundo hoyo hay grandes charcos de sangre con restos de vísceras y un poco de cal. Lo peor fue que, precisamente, en ese momento llegaron dos trabajadores, uno con carretilla en mano y otro con un tambo de plástico y fueron a depositar una gran cantidad de vísceras (que en su gran mayoría parecían hígados), al depositarlos en este gran hoyo parte del contenido cayó en el piso que el trabajador no recogió. En el tercer hoyo de las mismas dimensiones solo había excremento. También pudimos observar que la planta de tratamiento del rastro estaba a su máximo nivel, se notaba una espuma de color parecido al lodo y en ocasiones salpicaba un líquido con un color rojo intenso. A un lado de la planta de tratamiento y de los grandes hoyos había grandes montones de excremento, aproximadamente diez, y cruzaba en medio de los mismos un líquido entre sangre y orines, con algunas palomas comiendo estos desperdicios. Todo esto que describo se encuentra a menos de 150 metros del rastro y la planta de tratamiento. as condiciones del Rastro Municipal son pésimas y esto va a originar en corto plazo problemas de salud pública, porque esta carne se vende en muchas carnicerías del municipio. La presidenta municipal no se ha cansado de presumir en diferentes medios y discursos en colonias populares, sobre lo eficiente de su administración, pero desde su campaña que ganó con el lema “Mujer de soluciones”, ahora es “Mujer de explicaciones” y quedará en el año y medio de administración con la “Mujer de omisiones”. *Presidenta de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Puebla 2008-2011

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