lunes, 29 de marzo de 2010

Caballadas flacas en las planillas de regidores del PRI y el PAN

Lunes, 29 de marzo de 2010
La Jornada de Oriente - Puebla -

CUITLATLÁN

FERMÍN ALEJANDRO GARCÍA

Las planillas de regidores que presentaron las coaliciones Puebla Avanza y Compromiso por Puebla para la capital del estado dejan mucho que desear, pues se han conformado únicamente con la repartición de cuotas de poder, la necesidad de captar a políticos de fuerzas políticas contrarias para generar impactos mediáticos o se impuso a personajes que han protagonizado escándalos. En resumen, las propuestas no contienen nombres representativos de la sociedad, ni garantizan ser un contrapeso en el cabildo ni mucho menos ser voces expertas en temas prioritarios para el municipio.

Resulta cuestionable y decepcionante que, por ejemplo, Mario Montero Serrano, el candidato a edil de Puebla Avanza –PRI y PVEM– lleve en el número 12 de su planilla de regidores a Georgina Silvia Vélez Quintana Roo, quien en su calidad de directora del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, permitió que la alberca de la institución se rentara para fiestas privadas y ahí se consumieran bebidas alcohólicas, además de cobrar altas cuotas para el mantenimiento de esa área. La docente fue exhibida en un video de You Tube y no se le sancionó por la protección que le brinda el titular de la SEP, Darío Carmona García.

O que en el puesto 11 lleve a María Aurora González Tejeda, quien tiene tres sexenios a frente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, un cargo con el que ha lucrado, no es electa de manera democrática y es claro que no hay una razón lógica para que alguien esté ahí tantos años cuando se supone que ese sitio es para quienes tienen hijos en edad escolar del nivel básico, y ella ya no cumple con ese requisito.

Por el lado contrario, es patético que en el número tres de la planilla que presentó el candidato panista a presidente municipal, Eduardo Rivera Pérez, haya puesto a Arturo Loyola González, mejor conocido como el Sapo Loyola. Lo cuestionable de este personaje no es que sea miembro del PRD y en los últimos años haya sido una de los más furibundos anti–panistas del partido del sol azteca, sino que todo mundo sepa lo siguiente: Loyola desde hace muchos años ha controlado grupos de choque, es decir, a pandilleros, además de proteger antros, líderes de mercados y ser beneficiario de concesiones del transporte público, las cuales se otorgan de manera oscura y casi siempre a quienes hacen el “trabajo sucio” a favor del PRI. Una muestra de esto último es que Loyola fue quien filtró a la prensa en 2005 una serie de grabaciones –producto del espionaje político– en las cuales se narraba cómo Luis Paredes, en la parte final de su trienio como alcalde de Puebla, instruía a miembros de Acción Nacional a hacer trampas, fraudes y otras conductas negativas para supuestamente dar estabilidad a gobiernos municipales panistas.

En el número seis de su planilla, Eduardo Rivera postuló a David Méndez Márque, como parte de los compromisos que el PAN contrajo con fuerzas del PRD para formar la Coalición Compromiso por Puebla, y supuestamente con la incorporación de este inescrupuloso personaje buscará captar la simpatía de ciudadanos que son de izquierda.

Lo anterior es una equivocación. Es claro que David Méndez Márquez traicionó al movimiento de Andrés Manuel López Obrador, del cual era su principal orquestador y desde hace algunos meses lo abandonó como quien se cambia de prendas de vestir. Ahora hay certeza que para este muchacho es más importante obtener “un hueso” que defender sus convicciones políticas, y que para conseguir un cargo es capaz de aliarse con el PAN, la fuerza que fustigaba desde las Redes Ciudadanas que se formaron a partir de 2006 como parte del proyecto político del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal y hoy en día el principal líder de la izquierda en México.

Atrás de esa conducta tránsfuga de David Méndez está la de su padre, Jorge Méndez Spíndola, quien durante muchos años se alzó como un líder de “fuertes” convicciones de izquierda, que combatía a la derecha y ahora es parte del proyecto político para intentar llevar al PAN al control de la jefatura del Poder Ejecutivo estatal y del gobierno de la capital.

Se supone que los miembros del cabildo de un ayuntamiento tienen como principales función la de ser un contrapeso al presidente municipal, además de ser vigilantes y sancionar la aplicación de políticas públicas, así como evaluar el desempeño de la administración pública municipal. Una ciudad tan grande y compleja como es Puebla requiere que en el cuerpo edilicio haya ciudadanos con la preparación suficiente para enfrentar los problemas que aquejan a la población de uno de los centros urbanos más grandes del país.

Eduardo Rivera quiso darle un “toque ciudadano” poniendo como parte de su planilla a Mario Iglesias García Teruel como candidato suplente de alcalde y a Verónica Mastretta Guzmán como aspirante de regidora. Esas posiciones son falsas.

El ex consejero electoral Mario Iglesias García Teruel no tiene nada de perfil ciudadano ajeno a los partidos políticos, cuando por décadas fue rector de la UAPEP en la época en que esa universidad formó a los principales cuadros del PAN, de la derecha, del Yunque. Además, fuera de sus actividades como docente, él no representa a grupos sociales u organismos civiles.

Verónica Mastretta y Gabriel Hinojosa formaron un grupo llamado “Puebla de Acuerdo” para supuestamente impulsar a ciudadanos apartidistas como candidatos a cargos de elección popular. Al final no consiguieron nada fuera de la incorporación de Mastretta a la planilla de Eduardo Rivera, lo cual muestra que a esta mujer lo que le interesa es obtener un cargo.

Además, es cuestionable que Verónica Mastretta antes fue funcionaria en gobiernos priistas, luego candidata del PRD a senadora y ahora esté en la planilla de un panista. Es decir, cambia de trampolín de acuerdo con ambiciones políticas del momento.

En el caso de la planilla de Mario Montero, sus propuestas supuestamente “ciudadanas” son una burla, pues varios de los nombres que presentó son de integrantes de centrales obreras oficiales que en los últimos años han perdido representatividad, que no son democráticas y que son cotos de poder de unas cuantas familias. Todo esto se sustenta si se descubre que en la planilla del priista se incluye a:

Julio César Sánchez Juárez, cuyo único mérito es ser hermano de René Sánchez Juárez, el dirigente de la FROC y actual coordinador de los regidores priistas de Puebla, así como a María del Socorro Figueroa Andrade, quien es nieta de un dirigente nacional de la misma central obrera.

Otro caso similar es el de Carlos Contreras Durán, quien es hijo de Leonardo Contreras Cisneros, el dirigente de la CROM.

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